¡Vivienda para todos!


Durante el proceso de análisis y discusión del paquete económico de 2019,  enviado por el gobierno federal al Congreso de la Unión, en mi calidad de presidente de la Comisión de Vivienda en el Senado de la República, observé con gran preocupación que desapareció el subsidio a la vivienda, afectando con ello a los trabajadores y sus familias con mayor vulnerabilidad en nuestro país.

Ese subsidio era importante en tanto que el rezago habitacional en nuestro país es de 10 millones de viviendas. Además, cerca del 60% de la población percibe ingresos menores a 7 mil pesos mensuales. Para estos trabajadores el subsidio representa el impulso definitivo para comprar un hogar propio.

La eliminación del apoyo que se destinaba a las familias de bajos ingresos significa un duro golpe para la construcción del patrimonio de millones de trabajadores, además de que se violenta el articulo 4to de la Constitución que mandata la entrega de vivienda adecuada y asequible para todos los mexicanos, principalmente de bajos ingresos quienes constituyen el grupo prioritario de atención.

Hoy, el recurso para atender el programa de Vivienda Social es apenas de poco más de mil setecientos millones, cuando el año pasado se asignaron más de 6 mil 800 mdp.

La SEDATU solamente destinará 400 millones de pesos para atender a trabajadores con ingresos de hasta $6,860.7 pesos mensuales. Lo que se traduce en que solo 6 mil personas podrán ser beneficiadas de un universo de poco más de 3 millones.

Nuevo León es el estado con mayor demanda de vivienda, sin embargo más de 523 mil trabajadores registrados tendrán un panorama poco alentador al no poder acceder al subsidio que les permita hacerse de un patrimonio habitacional.

En tanto que se requiere una producción de 220 mil viviendas adicionales por año y casi 600 mil acciones de mejoramiento para lograr atender la demanda, el pasado mes de diciembre desde la Comisión de Desarrollo Urbano, Ordenamiento Territorial y Vivienda, en un acuerdo de los senadores integrantes, exigimos que se considerara un recurso adicional que permitiera atender las necesidades de vivienda nueva.

Asimismo estamos impulsando la creación de mesas de trabajo entre las dependencias de CONAVI, INFONAVIT, SEDATU y las Comisión de Desarrollo Urbano, Ordenamiento Territorial y Vivienda de la Cámara de Senadores y Diputados para buscar soluciones reales a las familias afectadas.

Voy a seguir insistiendo para lograr los consensos necesarios y que en medida de lo posible el próximo paquete económico que habrá de enviar el Ejecutivo en el mes de septiembre, se destine presupuesto que atienda la demanda en vivienda.

Lo que me motiva es que las familias mas necesitadas puedan contar con una vivienda digna y decorosa, como lo establece nuestra Constitución.