Uber no es el problema, el problema es el Gobierno


Nos fuimos de Guatemala a Guatepeor. Noé Chávez, el nuevo director de la Agencia Estatal del Transporte que sustituyó al incompetente de Jorge Longoria, se ha dedicado a cazar unidades de quienes prestan el servicio PRIVADO de transporte a través de aplicaciones como Uber, DiDi y Cabify.

El señor Chávez cree que estas unidades son un problema, pero no para los ciudadanos sino para sus jefes del sindicato de transportistas, plagado de corrupción, porque les están quitando el negocio.

Yo me pregunto por qué, en vez de estarse inventando problemas y dar pasos atrás en la innovación en favor de la movilidad, no se pone a trabajar en un sistema de transporte público seguro, eficiente, de buena calidad y en retirarle las concesiones a los transportistas que toda la vida han ofrecido un servicio de cuarta, con costos altos para la ciudadanía.

Estas medidas, lejos de beneficiar a los neoleoneses, terminarán por agravar la desconfianza en los servicios de taxi públicos, pues todo parece una venganza contra estas aplicaciones, como diciendo “Si mis taxis no tienen negocio, ustedes tampoco”.

Exijo públicamente al director de la AET, el señor Noé Chávez, que detenga su cacería y se ponga a trabajar en acabar con la enfermedad de la corrupción que por años ha vivido en el sindicato de transportistas y en quienes se han encargado de mantener la pésima calidad de los servicios de transporte público en Nuevo León. El problema no son Uber, DiDi o Cabify, señor Chávez. El problema es la incompetencia y la complicidad del Gobierno del Estado con la mafia a la que, parece, usted pertenece. Le reto a que me pruebe lo contrario.