Refrenda Víctor Fuentes compromiso con zonas rurales de NL


  • Un país que no tiene la capacidad de producir alimentos está condenado a la dependencia y sus zonas rurales a la extinción.
  • Este año, inversión de más de 500 millones de pesos en obra pública para Cadereyta.
  • Ejido Tepehuaje, herencia sólida de la tradición agrarista; símbolo de libertad, de justicia social y de vocación por la tierra.

El Senador de la República Víctor Fuentes participó en la celebración del 94 aniversario del Ejido Tepehuaje, en Cadereyta Jiménez, Nuevo León, donde llamó a garantizar la producción alimentaria de las zonas rurales del estado porque de lo contrario -dijo- no seremos libres, así como generar las oportunidades para que los jóvenes regresen de las ciudades al campo.

“Un país que no tiene la capacidad de producir alimentos está condenado a la dependencia, y sus zonas rurales a la extinción. Es por ello que estamos aquí, porque no hay otra manera de entender la realidad, de trabajar para cambiarla, si no estás aquí directamente.”

Refrendó su compromiso para con el municipio y expresó su respaldo al alcalde Eduardo Quintanilla Villarreal en la gestión de recursos. “Asumo mi compromiso como Senador con el alcalde, con el ejido, para que a Cadereyta le vaya muy bien y para que mejore”.

Por su parte, el presidente municipal informó de los avances que se tienen en el mantenimiento de luminarias, entrega de patrullas para la seguridad de la población y en el programa de bacheo. “Este año, solo en un año, vamos a invertir más de 500 millones de pesos en obra pública, contra los 400 o 200 que hicieron las administraciones pasadas en sus tres años”, expresó.

Dijo que se están tocando las puertas necesarias en todas las dependencias para poder obtener los recursos necesarios y así darle solución al rezago de Cadereyta, por lo que agradeció a Fuentes Solís su presencia y apoyo en gestión.

Quintanilla Villarreal llamó a los comuneros de Tepehuaje a seguir echándole ganas: “No paren, sigan impulsando, como decimos en el rancho, al ombligo del mundo que es Tepehuaje, símbolo de libertad, de justicia social y de vocación por la tierra”.

El Ejido de Tepehuaje data de principios del siglo XIX, como rancho anexo de las haciendas Santa Isabel y Dolores. Una vez terminada la revolución, campesinos encauzaron el programa revolucionario del campo y fue Don Gerónimo Silva, médico de profesión, miembro del cabildo y representante agrario, quien encabezó la agrupación campesina de la Hacienda de Tepehuaje.

Este Ejido siempre ha tenido las puertas abiertas a los visitantes y por su carácter pionero en la lucha campesina, es herencia sólida de la tradición agrarista.